viernes, 23 de mayo de 2025

Encontré a "Manzanita" abandonada en medio de pliegos de cartulinas, hojas papel bond, folders y cuadernos oficio en desuso. Una mera casualidad, un martes cualquiera de estrés y correteos.
Indiferente a mi abandono, seguía enfundada en esa tela de nylon barata color negro. 
2 o 3 inviernos esperando que me digne de recorrer su estructura, de darle sentido a su existencia.
A pesar de estar resguarda fuera del alcance de Helios, tenia algunas partes de pintura saltada, mucho polvo y una cuerda rota, prueba irrefutable que a pesar de mi indiferencia, "Manzanita", había sucumbido al imparable paso del tiempo. 
Caí en cuenta que mi desidia haría que "Manzanita" termine inservible. 
La temperatura del trópico, con la omnipresente humedad, terminaría de estropear el resto de las cuerdas y el puente. Y los inviernos grises y húmedos la dejarían afónica al estropear las clavijas o el diapasón. 
Decidí por lo tanto venderla. Me convencí que necesitaba un dinero extra. 
Sabia que era una excusa para ocultar mi talento innato de procrastinar; de ser un proyecto inconcluso... un homúnculo que sobrevive a base de impulsos secundarios.

Soy un fin sin un principio.


 

Nostalgias

Sentado en la penumbra de aquella plazuela, en medio de ropa usada por "hombres topos", basura, maleza y columpios destruidos cont...